Nunca se sabe si en una decisión se
acierta a la primera o se falla, pues el corazón piensa una cosa pero la mente
dice otra; si es sólo un capricho o en realidad esa persona te ama o
viceversa, ¿cómo puedes saberlo realmente?
18/02/2005
La observo cuando está conmigo, cómo
me mira, sus gestos, sus movimientos....no sé si eso pueda ayudarme o por el
contrario pueda hacer que tenga más dudas, pero noto que ella cada vez que me ve
se muerde el labio como si imaginara en lo que podría pasar si yo aceptara... no
deja de mirar a todos lados porque no quiere encontrarse con mis ojos y ver la
realidad. Me doy cuenta porque algo dentro de mi dice que vaya y sin que ella
se lo espere la bese y es justo lo que hice. Aproveché que estaba pidiendo al
camarero que le echara otra copa de vino para acercarme y ver que éste sacaba un
gran reserva del 86 y cuando ella se dispuso a coger la copa aproveché el
momento para apartar la copa y poder besarle. Se quedó paralizada, anonadada....y empiezó a llorar, pero no de tristeza, sino de felicidad porque se hizo
realidad su deseo.
20/03/2007
Nos amamos y nadie podrá impedirlo, así que los días se hacen largos y las noches se hacen cortas, deseo que mi trabajo acabe para poder verla otra vez. Ya llevo con ella 2 años y creo que es el momento de decirla que quiero casarme con ella pero no sé cómo; ésa misma noche no pude dejar de darle vueltas pero eso no me distrajo porque era la hora del amor, a ella le encanta esa pasión que pongo por las noches cuando la beso el cuello, justo donde le gusta, debajo del maxilar inferior; noto como se acelera su respiración y sus latidos cuando ésos besos van bajando por todo su cuerpo, desde el cuello hasta los pies pasando por el ombligo y jugamos entre las sábanas dejando que fluya la pasión durante toda la noche.
Nos amamos y nadie podrá impedirlo, así que los días se hacen largos y las noches se hacen cortas, deseo que mi trabajo acabe para poder verla otra vez. Ya llevo con ella 2 años y creo que es el momento de decirla que quiero casarme con ella pero no sé cómo; ésa misma noche no pude dejar de darle vueltas pero eso no me distrajo porque era la hora del amor, a ella le encanta esa pasión que pongo por las noches cuando la beso el cuello, justo donde le gusta, debajo del maxilar inferior; noto como se acelera su respiración y sus latidos cuando ésos besos van bajando por todo su cuerpo, desde el cuello hasta los pies pasando por el ombligo y jugamos entre las sábanas dejando que fluya la pasión durante toda la noche.
21/03/2007
Ya es por la mañana y a pesar de no
haber dormido me siento bien, ella está durmiendo todavía mientras retoza entre
las sábanas que dejan al descubierto su espalda, sus piernas y una de sus
nalgas; al observarla me acordé de algo, ella siempre quiso hacer un viaje pero
nunca pudo, pensé en un modo para tener el dinero suficiente para regalarle ése
viaje a París, pero me dije - No es el momento ni el lugar. Le di un
beso en la frente, me levanté de la cama y me fui a preparar su desayuno.
20/09/2007
Ya ha pasado medio año desde
entonces y nuestro amor sufre algún que otro altibajo, me he estado desviviendo
por encontrar trabajos de medio tiempo para el viaje y ella no entiende por qué
algunas noches no estoy en casa, pero no puedo decírselo porque se enteraría y
ya no sería una sorpresa, debo soportarlo por ella.
01/10/2007
Ya terminó por fin el mes y
me van a dar la paga, con eso tengo ya todo el dinero y es el momento
de decírselo, cogeré el móvil, la llamaré y la diré que tenemos que hablar.
Ella estaba nerviosa, creo que pensó que iba a
romper con ella y noté como si estuviese a punto de llorar creo que mis palabras no fueron las más acertadas pero fue lo que me salió en ese momento. coloqué mis dedos
en su mentón y ella contuvo el aliento. Le dije que estuve trabajando porque quería
regalarle ese viaje a París que siempre quiso. Luego hubo un silencio y de repente entre lágrimas me abrazó y me besó.
15/11/2007
Llegamos a París y pensé que ya era la hora, que era el momento y no podía echarme atrás, caminamos por todo París
visitando la Torre Eiffel, el museo del Louvre y otros lugares de interés. Estábamos en el pont des arts, encima
del río Sena, horas antes contraté a un hombre para que colocase unas
luces en un edificio cercano al puente ya que me había ausentado un momento con la escusa de que tenía que hablar con un amigo sobre algo del trabajo cosa que era mentira pero creo que se percató de mi triquiñuela porque al volver me miró como si intuyese lo que estaba a punto de pasar pero creo que pensó que le daría un candado para colocarlo en el puente. La miré
a la cara y vi tras ella un barco que cruzaba el horizonte, respiré hondo,
relajé mi cuerpo y le dije - Se que hemos pasado momentos difíciles y sé que aun así nuestro amor ha perdurado y no se ha
extinguido, por eso... – señalé el edificio ya que esa era la señal para que
encendiesen las luces y en él se leía..."¿Quieres casarte conmigo?".
Ella sonrió y me dijo - ¡Sí!.
22/11/2007
Al regresar
del viaje no pude dormir, estaba nerviosa, ya no sabía si realmente quería casarme,
miles de dudas llenaron mi cabeza y no sabía qué hacer, estaba angustiada y no pude dejar de llorar, creí que lo mejor era que me fuese y no volviese a verle nunca
más, todo eso me estaba superando y no podía soportar la presión.
23/11/2007
Se ha ido,
ya no está, me ha dejado solo, me he despertado y he visto una carta encima de
la mesa, en ella me dice que tiene muchas dudas y que no se atreve a dar el
paso, que por eso me deja, todo mi mundo
se desploma... -No puede ser. Digo mientras me llevo las manos a la cabeza, Ahora
lo veo claro, me acordé del día en que la besé por primera vez, me acabo de dar
cuenta de que interpreté mal sus gestos, el morderse el labio sólo significaba
deseo, nada más, estuve ciego, era sólo un capricho pero ni si quiera ella lo
sabía, seguro. Yo no sabía qué hacer y solo vislumbré una solución y era la ventana de un octavo piso.
Salí por la
ventana de mi habitación y mi corazón se puso a mil por hora, por mi mente una
batalla se libraba, una que decidiría si viviría o moriría, solo repasaba una y otra
vez el por qué de mis decisiones y por qué fui tan estúpido como para
quererla...yo sé que la quiero pero no puedo soportar lo que me ha hecho, al final ganó la desesperación, y entre lágrimas sólo pude
decir - ¡Mi vida es una mentira, nunca fui amado y lo di todo por ella!; la
gente se empezó a acumular asombrada y aterrorizada del acto, extendí mis brazos, cerré los ojos y caí al vacío.
Aún queda alguna cosilla por corregir D: pero por lo demás está perfect :P
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